Condenada a mi silencio...

Aún percibo cuando soy tu pensamiento.
Más hoy disfruto, ser escenario en tu pasado,
siento placer al llamarme en mi silencio...
Horas de llanto que hoy vivo en mi encuentro.

Puedo mirar tu curiosa intriga,
de saber cómo la estaré viviendo..
Pues lo lamento, desde mi sana alegría,
ser silencio ante tantos pensamientos...

Carga en la vida llevarás por lo que queda,
de no saber de mi nada de nada,
pues sos esclava de tu propia vida...
Al aceptar la condena y mi silencio.

Podrás intuir todo lo que quieras,
pero jamás sabrás algo de mi vida...
Sos un recuerdo pasado y muy vivido,
años de gozo, al igual que mi silencio...

No siento pena, tampoco una alegría,
sos el recuerdo de una hermosa fantasía,
y el alma llena de haberte amado tanto...
Peor condena, vivir con mi silencio,
de no saber cómo la estoy pasando...

Aún percibo cuando soy tu pensamiento.
Lo que me queda de haberte amado tanto...

 

 
 

Claudio R Pereyra
www.claudiop.com.ar

4-dic-2006